
Si bien el consumo de cocaÃna se ha estabilizado entre la población española, incluso parece que desciende, las autoridades no se cansan de repetir que no hay que bajar la guardia ante esta lacra. Y no les falta razón tras conocer que los tratamientos más demandados para deshabituarse de las drogas son por adicción a la cocaÃna.
De hecho, «el 46 por ciento de los nuevos tratamientos que se solicitan son por esa sustancia. Se trata de personas que comenzaron a consumir hace siete u ocho años», como demostró la delegada del Plan Nacional contra la Droga, Carmen Moya, en el recién clausurado XIII Congreso Nacional de la Sociedad Española de ToxicomanÃas, que ha tenido lugar en Las Palmas de Gran Canaria.

La presidenta de la Sociedad Vasco-Navarra de PsiquiatrÃa, Ana González-Pinto, ha asegurado que el consumo de cocaÃna aumenta el riesgo de suicidio entre los jóvenes, sobre todo en aquellos más vulnerables a padecer un trastorno mental, ya que esta droga “puede producir episodios agudos de euforia, seguidos por cuadros depresivos”.
Los pacientes con enfermedades mentales graves que consumen esta sustancia son “más difÃciles de tratar” ya que al ser más vulnerables “pueden tener depresiones tras el consumo de cocaÃna, lo que acaba incrementando el consumo y dificultando la abstinencia de la droga”.

Expertos comunicaron haber conducido un ensayo clÃnico que demostró ser prometedor para acceder a tratar la dependencia de esta droga que afecta a 1,6 millones de personas en Estados Unidos.
Los cientÃficos afirman que su vacuna disminuye la toma de droga aumentando el nivel de anticuerpos contra la cocaÃna, lo cual la deja inactiva antes de que alcance el cerebro y produzca sus efectos euforizantes.
Durante el ensayo clÃnico de seis meses conducido por cientÃficos de la Escuela de Medicina de la Universidad de Yale y del Baylor College of Medicine, 38 por ciento de los cocainómanos vacunados produjeron un nivel suficiente de anticuerpos para bloquear los efectos de la droga.

La SecretarÃa de Salud afirmó que en México disminuyó el consumo de tabaco, aunque creció el de cocaÃna, durante la presentación de los resultados de la Encuesta Nacional de Adicciones 2008.
Según las cifras mostradas, hasta el 2002, 26.4 por ciento de la población consumÃa tabaco, a diferencia de los datos arrojados por el último muestreo, en el cual se observa que ha disminuido hasta 20.4, lo que significan 6 puntos menos.

El 90 por ciento de los billetes de dólar que circulan por el paÃs tienen restos de cocaÃna, particularmente en grandes ciudades como Baltimore, Detroit o Boston, un porcentaje que se eleva hasta el 95 por ciento en el caso de la ciudad de Washington, según se desprende de un estudio presentado con motivo del evento anual de la Sociedad QuÃmica de Estados Unidos.
La investigación ha sido llevada a cabo por un grupo de cientÃficos de la Universidad de Massachusetts, quienes hicieron pruebas en treinta ciudades de cinco paÃses –Estados Unidos, Canadá, Brasil, China y Japón– que permitieron comprobar las “alarmantes” evidencias de que el consumo de cocaÃna sigue estando muy extendido en muchas zonas.

La imagen del drogadicto en España se aleja cada vez más de la de aquel yonqui de los ochenta y noventa al que no le quedaban venas sanas en las que meterse el chute de heroÃna. Con la aparición del nuevo siglo, el perfil del consumidor de drogas ha cambiado. Asà se refleja el informe elaborado por la Unión de Asociaciones y Entidades de Atención al Drogodependiente (UNAD) con los datos de más de 35.000 consumidores habituales.
Aunque el cien por cien de las personas atendidas son policonsumidores, la cocaÃna es la sustancia que más se repite (20%), seguida del alcohol (18%), la mezcla de cocaÃna y heroÃna (15%), la heroÃna sola (15%), el cannabis (7%) y las drogas sintéticas (2%).

La adicción a la cocaÃna se incrementó sensiblemente hacia fines de los 80 y a principios de los 90 sin embargo en este momento está disminuyendo.
La cocaÃna se puede inhalar (”aspirar”) o disolverse en agua y administrarse por vÃa intravenosa. Cuando se mezcla con heroÃna para uso intravenoso, la combinación se conoce como “chute”.

¿Qué es el sÃndrome de abstinencia neonatal?
El sÃndrome de abstinencia neonatal (su sigla en inglés es NAS) es un término para denominar un grupo de problemas que experimenta un bebé en el momento que se lo retira de la exposición a narcóticos. Se estima que de un 3 a un 50 por ciento de los recién nacidos han estado expuestos al uso materno de drogas, según la población y la zona del paÃs.
Suscríbete a nuestro boletín de noticias:
Estarás informado con todas las novedades de nuestro portal.
Puedes solicitar la baja en el momento deseado.
Sin campañas publicitarias adicionales, sólo nuestro boletin basado en el feed.
Muestras un apoyo incondicional que nuestro portal te agradecerá con la mejor información.